Con 60 minutos diarios de juego y actividad física, Chile se posiciona como referente en salud y bienestar escolar
Tras ocho años de tramitación, se aprobó la ley 21.778, que establece la obligación de garantizar un mínimo de 60 minutos diarios de actividad física, juego o deporte a todos los niños, niñas y adolescentes dentro de la jornada escolar para contrarrestar el sedentarismo y la obesidad infantil.
La iniciativa llegó para complementar las clases de educación física con pausas activas y recreos más dinámicos al exigir a los colegios integrar la actividad física a lo largo de toda la jornada y garantizar la inclusión de todos los estudiantes, sin discriminación por condición de salud o neurodivergencia.
Esta medida se extiende a todos los colegios públicos y privados de educación parvularia, básica y media, pero su implementación será paulatina y a partir del 2027.
Uno de los principales impulsores, el médico, ex senador y vicepresidente de la Fundación Encuentros del Futuro, Guido Girardi comentó que:
La única forma de enfrentar los desafíos complejos del futuro es colaborativa. Cuando la academia, el mundo político y la sociedad civil se unen, podemos traducir la evidencia en ley, garantizando un mejor futuro y una vida más sana para nuestros niños.
Colaborando por las infancias
El proyecto se gestó en estrecha colaboración con parlamentarios, universidades y la Sociedad Chilena de Pediatría (SOCHIPE), quienes aportaron la evidencia científica que sustenta los beneficios cognitivos, físicos y mentales de la actividad diaria.
Esta iniciativa fue desarrollada con el modelo que viene implementando la Fundación Encuentros del Futuro (FEF) y Congreso Futuro, que actúa como puente entre el conocimiento científico y la toma de decisiones públicas.
Para Tomás Reyes, académico de Ciencias de la Actividad Física y Deporte de la Universidad de Playa Ancha (UPLA), esta medida potencia el desarrollo cognitivo y la convivencia escolar entre los niños, no obstante
Esto requiere de muchas herramientas, de mucha disposición, de que los cuerpos académicos de cada establecimiento tengan la voluntad de poder incorporar paulatinamente y bajo ciertas directrices (…) aquí la academia tiene que estar muy unida con el sistema escolar.
Por otro lado, el académico de la Universidad de Chile Álvaro Besoian pensó en nuevas formas en las que podría contribuir la iniciativa y complementó:
Permite potenciar los proyectos educativos y mejorar las estrategias de todo el ámbito educativo, no solamente educación física, matemáticas, ciencias, pueden tomar la actividad física y el juego como un nuevo espacio de desarrollo para el aprendizaje.
Un proyecto con mirada global
La evidencia científica recopilada, que posiciona a Chile a la altura de esfuerzos internacionales como los de Dinamarca o China, demuestra que 60 minutos de movimiento diario:
- Mejoran la función cognitiva y el rendimiento académico.
- Reducen los síntomas de depresión y ansiedad.
- Combaten la obesidad y el sedentarismo.
Con esta promulgación, el país sienta un precedente global sobre cómo la salud pública preventiva debe ser un pilar de la política educativa.
Fotografías: Congreso Futuro.
