Directores de escuela y jefes de carrera participaron en la Tercera Jornada Institucional para el Desarrollo de Estrategias de Salud Mental, Bienestar e Inclusión Estudiantil.
Evaluar el impacto de los protocolos de prevención y de las acciones de asistencia y acompañamiento al estudiante en situaciones críticas o de alta demanda, en base a los resultados consolidados que a la fecha arroja la encuesta sobre depresión, ansiedad y estrés que desde 2023 se aplica de manera voluntaria a alumnas y alumnos de todos los programas de pregrado, fue el objetivo central de la Tercera Jornada Institucional para el Desarrollo de Estrategias de Salud Mental, Bienestar e Inclusión Estudiantil de la Universidad de Valparaíso.
Organizada por la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAE), con el respaldo de la Comisión en Salud Mental y el Programa UV Inclusiva, la actividad reunió en esta ocasión a medio centenar de directores de escuela, jefes de carrera y coordinadores de unidades académicas adscritas a las diferentes facultades y campus.
El encuentro tuvo lugar en el auditorio de la sede Las Heras y fue inaugurado por el vicerrector académico Carlos Becerra, quien en primer término agradeció a las entidades mencionadas por el trabajo que realizan y lideran en este ámbito.
En la ocasión, la autoridad comentó que uno de los puntos más relevantes que surgieron durante el último proceso de actualización del modelo educativo institucional fue, precisamente, el de la promoción del bienestar de la comunidad universitaria, el que poco a poco se ha convertido en uno de sus pilares.
Al respecto, Becerra dijo que la vicerrectoría que encabeza se ha ocupado en gestionar todos los aspectos necesarios para que en el pregrado se aborden, de manera oportuna y adecuada, los diferentes contextos y necesidades vinculadas a la salud mental, el bienestar general y la inclusión al interior de la Universidad.
“Me parece importante destacar que en la actualidad contamos con una serie de instrumentos de gran alcance y valor que, durante su aplicación, se han articulado con las tecnologías disponibles, tanto en lo relativo a la intervención como en cuanto al acompañamiento que debemos procurar a las y los estudiantes. Esto nos ha permitido contar con información temprana para diseñar e impulsar estrategias de prevención robustas. En esta línea, me atrevo a decir que somos una universidad señera a nivel nacional”, aseguró.
Ruta clara
El vicerrector académico valoró especialmente que desde 2023 la UV esté aplicando una encuesta de invitación abierta a estudiantes, con el propósito de recopilar información sobre síntomas de depresión, ansiedad y estrés para los dispositivos de apoyo disponibles y, también, para retroalimentar con ella al propio estudiantado.
“En esta tercera jornada decidimos compartir con las direcciones de escuelas y las jefaturas de carrera los resultados y avances derivados de ese instrumento de consulta, para seguir fortaleciendo los protocolos existentes, mejorarlos cuando corresponda y disponer al mismo tiempo de datos certeros que nos permitan realizar acciones preventivas, de apoyo y de acompañamiento, por facultad, por escuela y por carrera. Es decir, tenemos una ruta muy clara a seguir ante eventos de convivencia, de salud mental, de quiénes son responsables de activar los protocolos, a quiénes hay que acudir y cómo tenemos que abordar determinadas situaciones”, afirmó Carlos Becerra.
El vicerrector académico concluyó su intervención precisando que el desafío mayor y permanente en este ámbito en la UV es fortalecer el conocimiento de esos protocolos y su ejecución, como parte de un proceso de desarrollo y respuesta integral a estudiantes, docentes y funcionarios, cuando la instancia lo requiera.
Encuesta
La jornada prosiguió con la exposición del psiquiatra Rubén Alvarado, docente de la Escuela de Medicina y presidente de la Comisión de Salud Mental UV, quien a su vez dio cuenta de los resultados consolidados que a la fecha arroja la encuesta sobre depresión, ansiedad y estrés que desde 2023 esta casa de estudios aplica, de manera voluntaria, a estudiantes de sus diferentes programas de pregrado.
El especialista comentó que la medición —que a la fecha ha sido respondida por tres mil 172 alumnas y alumnos— ha permitido a la Universidad de Valparaíso disponer de un diagnóstico actualizado de características únicas en Chile, que ha sido construido en base a instrumentos estandarizados.
Para Alvarado, se trata de una fuente de información extremadamente relevante, por cuanto a su juicio contribuye decididamente a orientar las acciones que considera la estrategia de salud mental institucional.
El doctor Alvarado aseveró que uno de los aspectos más relevantes de esta encuesta es que también apunta a identificar a estudiantes con riesgo suicida, para ofrecerles un apoyo específico oportuno. “Esto ha hecho posible que la UV cuente con una evaluación periódica del efecto que están teniendo las acciones de prevención, de apoyo y de asistencia que aplica en este ámbito en particular”, apuntó.
Su presentación la complementó la psiquiatra Fanny Leyton, quien integra el equipo de profesionales de la UV que asumió la tarea de diseñar e implementar este instrumento.
La docente e investigadora de la Escuela de Medicina detalló que dicha consulta busca construir un modelo explicativo, basado en determinantes macro y microsociales, como son las condiciones de vida actuales, las características personales, la percepción de carga académica, el apoyo social, las experiencias de violencia, los estilos de vida no saludables y el tiempo dedicado a aplicaciones digitales y redes sociales.
En tal sentido, la profesional agregó que el análisis de la información extraída de esos indicadores ha hecho posible identificar síntomas severos de depresión, ansiedad y estrés, condiciones o estados que finalmente son los potenciadores del riesgo suicida y del intento de suicidio, cuyos resultados son compartidos a las unidades académicas para que adopten las medidas necesarias.
Trabajo grupal
El programa de la Tercera Jornada Institucional para el Desarrollo de Estrategias de Salud Mental, Bienestar e Inclusión Estudiantil incluyó un taller para directores, jefes de carrera y coordinadores académicos.
Divididos en grupos, las y los docentes evaluaron la forma en que sus respectivas unidades abordan el acompañamiento de estudiantes ante situaciones críticas, en base a la estrategia de salud mental, compartieron experiencias y, finalmente, definieron propuestas de mejora específicas en tal sentido.
“Este ejercicio lo centramos en el análisis de lo que hemos visualizado e identificado como conductas de nuestros estudiantes frente a situaciones complejas en las que ellos se ven implicados. Por una parte, abordamos los dispositivos de apoyo y seguimiento específicos, instancias de pesquisa que permiten atender y acompañar al estudiante afectado en salud mental. Por otra, este trabajo apuntó a comprobar cómo a partir de los resultados obtenidos de los instrumentos que se aplican, las facultades y escuelas cumplen los protocolos establecidos, consideran por cierto sus realidades disciplinares, sus propios contextos y ciertas particularidades”, explicó la directora de la DAE, Pierina Penna.
