Estudiantes y académicos de la Universidad Tecnológica Metropolitana trabajan en la reconversión de un vehículo de 1963, como parte de un proyecto que busca aplicar la electromovilidad en condiciones reales y bajo la nueva normativa chilena
Convertir un Volkswagen Escarabajo de 1963 en un vehículo eléctrico es el desafío que asumió un equipo multidisciplinario de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM) a través del Laboratorio de Energía y Automoción Experimental (LEAX). El proyecto E-Beetle reúne a estudiantes y tituladas/os de Ingeniería Civil en Mecánica, Ingeniería Civil Electrónica e Ingeniería en Informática, junto al académico Sebastián Tolvett y el fundador de Movener, Gonzalo Pacheco.
La iniciativa busca llevar la experimentación desarrollada en la universidad hacia una aplicación concreta, mediante la reconversión de un automóvil clásico a un sistema de propulsión eléctrica. El proyecto se desarrolla además en un nuevo escenario para la electromovilidad en Chile, marcado por la regulación de la reconversión de vehículos a combustión mediante la denominada Ley de Retrofit.

Del laboratorio a la calle
El E-Beetle representa una nueva etapa para el trabajo que la UTEM ha desarrollado en torno a la movilidad sustentable. El proyecto tiene como antecedente la colaboración iniciada hace más de una década con Gonzalo Pacheco, fundador de Movener, quien participó en 2014 en la fabricación de paneles para el vehículo solar Solaris.
El académico Sebastián Tolvett Caro, del Departamento de Mecánica de la Facultad de Ingeniería y responsable del LEAX explica que a diferencia de aquel prototipo, el nuevo proyecto busca avanzar hacia una solución que pueda aplicarse en vehículos convencionales y que cumpla con las exigencias necesarias para circular legalmente.
El Solaris era un vehículo más bien experimental. La gracia de este nuevo proyecto es que es más comercial; puede convertirse en una empresa que después transforme vehículos, generando spin-offs de la facultad. La idea es que las y los estudiantes puedan desarrollar esto a nivel profesional y aceleren la electromovilidad en el país.
El desafío contempla intervenir un automóvil con más de seis décadas de antigüedad, incorporando los componentes eléctricos y resolviendo aspectos relacionados con la electrónica de potencia, el diseño y la estructura del vehículo.

Un desafío real
El proyecto también busca que las y los estudiantes puedan aplicar sus conocimientos en un proceso de desarrollo que exige planificación, trabajo interdisciplinario y resolución de problemas concretos. Para Ignacio Quezada, estudiante de quinto año de Ingeniería Civil en Mecánica, participar en el E-Beetle permite anticiparse a los desafíos que enfrentará como profesional.
Esto apunta a lo que básicamente va a ser el futuro que nos vamos a encontrar en un par de años. Ojalá podamos hacer ruido con esto y que la UTEM se posicione como un referente de convertir autos a eléctricos.
El trabajo involucra además la elaboración de una planificación con metas y plazos definidos, con el respaldo del Departamento y la Escuela de Mecánica y la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio. El ciclo de desarrollo contempla entre 10 y 12 semanas.
La nueva normativa
El proyecto E-Beetle se desarrolla en un nuevo escenario para la electromovilidad en Chile tras la publicación, en enero de 2026, de la Ley N.º 21.793, conocida como Ley de Retrofit. La normativa modifica la Ley de Tránsito y faculta al Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT) para establecer los requisitos y procedimientos asociados a la autorización y certificación de talleres que realicen este tipo de conversiones.
La nueva regulación permite transformar legalmente vehículos con motores de combustión interna, ya sean a bencina o diésel, en vehículos de propulsión eléctrica o híbrida, siempre que las modificaciones cumplan con las condiciones técnicas y de seguridad establecidas por la autoridad.
En este contexto, uno de los principales desafíos del E-Beetle será lograr que el Escarabajo del 63′ no solo funcione con su nuevo sistema eléctrico, sino que también pueda cumplir con las exigencias necesarias para obtener su certificación y circular legalmente. Gonzalo Pacheco, propietario del vehículo y fundador de Movener, destaca que el objetivo del proyecto va más allá de completar la conversión.
El objetivo central no es solo que el auto funcione, sino que cumpla con todas las regulaciones, obtenga sus papeles al día y apruebe la revisión técnica.
Así, la experiencia desarrollada por la UTEM permitirá a estudiantes y académicos enfrentarse a los desafíos técnicos y normativos que plantea la reconversión de vehículos en Chile, en un momento en que el país comienza a establecer un marco legal para esta alternativa de electromovilidad.

Una experiencia que conecta formación e innovación
Más allá de transformar un automóvil clásico, el E-Beetle busca convertirse en una experiencia formativa donde las y los estudiantes puedan desarrollar soluciones frente a desafíos que ya forman parte de la transición energética. Para Sebastián Tolvett, el proyecto permite trasladar el aprendizaje desde las aulas hacia un problema concreto y vinculado con las necesidades actuales de la movilidad.
Es la oportunidad de que las y los estudiantes salgan de la sala, trabajen en algo que les gusta y que es contingente con la realidad.
Si el cronograma se mantiene, la UTEM espera presentar el E-Beetle operativo a fines de 2026, como resultado de un proyecto que combina formación universitaria, innovación tecnológica y electromovilidad.
