La medida apunta a reducir el costo fiscal del mecanismo, pero implica un traspaso más directo de las variaciones del mercado internacional al consumidor final, en un escenario marcado por presiones inflacionarias.
El reciente aumento en el precio de los combustibles incitado principalmente por el conflicto en medio oriente, encendió las alertas sobre sus efectos en la economía doméstica de Chile.
La decisión del Gobierno de ajustar el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO), en un contexto de alza internacional del petróleo, ya comienza a sentirse en el bolsillo de las familias.
Ajuste fiscal y traspaso al consumidor
Desde las universidades estatales, el docente en economía de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile, Pablo Barberis, explica que la decisión responde a una lógica de equilibrio fiscal.
El gobierno decidió nivelar en Chile los precios del petróleo al nivel internacional. Al subir el costo una única vez, lo que hace es dejar de subsidiar este factor, porque los recursos están muy escasos por el déficit fiscal.
El académico agrega que esta medida busca evitar un mayor deterioro de las cuentas públicas, aunque reconoce que implica un ajuste significativo en el corto plazo.
Aquí las opciones eran dos, o se hacía el sacrificio que se hizo una única vez, o hacerlo de forma paulatina, pero tiene consecuencias peores porque el efecto inflacionario va a ser mayor, sabiendo que los precios del mercado van a seguir subiendo, entonces era más fácil subir los precios una única vez y después que entre a jugar el MEPCO.

Efecto en cadena: transporte, alimentos y servicios
Más allá del alza inicial, el impacto se proyecta en múltiples áreas de la economía. Así lo advierte el economista de la Universidad de La Frontera, Patricio Ramírez, quien apunta a un efecto expansivo en precios.
El problema no solamente es el alza inicial, esto va a tener un efecto dominó, un efecto multiplicador, en diferentes bienes y servicios que si o sí van a terminar afectando el bolsillo de las familias chilenas.
El académico detalla que el encarecimiento del combustible impacta directamente en el transporte y, de forma indirecta, en productos y servicios básicos.
Esto se va a traducir en pasajes más caros, pero también en el costo de frutas, verduras y otros productos y así, de esa manera va a ir traspasando a diferentes tipos de productos y servicios, esto va a hacer que suba el IPC, al subir el IPC va a subir la UF, entonces van a subir las colegiaturas, los arriendos, los dividendos, todo lo que esté expresado en UF.
Inflación y aumento del costo de vida
El alza del petróleo no solo impacta el transporte, sino que permea toda la estructura productiva. En ese contexto, Barberis advierte sobre un aumento inflacionario en el corto plazo.
Hay una presión inflacionaria general, porque el petróleo incide en todos los sectores productivos. Se estima que la inflación de abril podría subir de un 0,5% a un 1,5%.
A esto se suma el efecto en la canasta básica, donde una parte importante (al menos un 60%) de los productos depende de importaciones. En esa misma línea, la economista de la Universidad de Tarapacá, Mónica Navarrete, explica que el fenómeno responde a una dinámica global que afecta especialmente a países importadores como Chile.
Si el petróleo se mantiene alto, a los países que exportan energía les va mejor y sus monedas se fortalecen, mientras que, a los países importadores como el nuestro, la moneda se debilitará (vale menos).
Cuando sube la bencina el problema no es solo el precio de ese producto, sino cómo ese aumento se transmite a toda la economía y, especialmente, a la vida cotidiana de las familias.”

Medidas de apoyo y críticas al manejo fiscal
Si bien el Gobierno anunció medidas compensatorias para sectores específicos, como transporte público y conductores, los expertos advierten que el impacto será más amplio. En ese contexto, Ramírez plantea que a veces los subsidios no son suficientes.
Los sectores que no tengan ayuda van a traspasar esos costos hacia mayores precios para el consumidor. Si bien hay paquetes de ayuda, no va a ser suficiente para llegar a otros grupos que también lo necesitan. Esto termina afectando mucho más de lo que uno piensa, esto termina afectando a productos básicos como el pan, los abarrotes, que van a tener que pagar todas las familias.
La economista y docente, Mónica Navarrete, apunta al sector de los camioneros, ya que históricamente el gremio se ha caracterizado por sus movilizaciones y paros masivos.
En el caso de los camioneros, el impacto del alza del diésel es particularmente relevante, porque afecta directamente sus costos operacionales. Si bien pueden existir mecanismos de apoyo, estos no siempre compensan completamente el aumento, lo que genera tensiones en el sector.
El economista también cuestiona la coherencia de las señales económicas como la baja de impuestos a los super ricos y el aumento de la pretensión de sueldo de los asesores presidenciales y lo contrapone con los dichos del gobierno por «Estado de quiebra».
Esa es la justificación que el gobierno ha dado, yo creo que efectivamente son señales contradictorias, yo creo que no es una buena señal por un lado decirle a la gente que no hay recursos y por otro lado generar estos aumentos en costos y si es así habría que mantener esa postura en diferentes lineamientos y no dar señales contradictorias, que en algunos lados nos apretemos el cinturón y en otros soltemos el cinturón.
