La UA desarrolla herramienta pionera para planificar proyectos solares en zonas óptimas, integrando hidrógeno verde y análisis de ensuciamiento.
Con el objetivo de optimizar la planificación energética y responder a los desafíos ambientales del territorio, la Universidad de Antofagasta inicia un innovador proyecto que busca desarrollar una herramienta de zonificación avanzada para la instalación de plantas fotovoltaicas en la Región de Antofagasta.
Hidrógeno verde y transición energética desde Antofagasta
La iniciativa, liderada por un equipo interdisciplinario del Centro Desarrollo Energético Antofagasta de la Universidad de Antofagasta (CDEA-UA), incorpora por primera vez el análisis de ensuciamiento (soiling) como una capa crítica dentro de un sistema de información geográfica (SIG). Esta herramienta permitirá identificar zonas óptimas para el desarrollo solar, considerando criterios técnicos, ambientales y económicos, con un fuerte potencial de aplicación en proyectos de hidrógeno verde.
El equipo de trabajo está compuesto por profesionales especializados en energía, geotecnología, gestión técnica y comunicaciones. El proyecto es financiado por el Gobierno Regional de Antofagasta, en su calidad de mandante, y se implementará durante un periodo de 12 meses, contemplando la elaboración de mapas temáticos, informes técnicos, validación en terreno, aplicación de inteligencia artificial, y el desarrollo de una guía técnica abierta para tomadores de decisiones públicos y privados.

El Dr. Douglas Olivares quien lidera el proyecto como director manifestó que explicó que esta iniciativa busca contribuir activamente a una transición energética con efectos concretos en el territorio.
Con esta iniciativa buscamos apoyar una transición energética con impacto real, reduciendo incertidumbres en la etapa de inversión, aportando a la ciencia abierta y posicionando a Antofagasta como líder en energías limpias.
Herramienta de zonificación solar con impacto territorial
Como parte del enfoque territorial, el proyecto promoverá también el fortalecimiento de capacidades locales, con énfasis en la inclusión de mujeres en áreas STEM, difusión en universidades, y colaboración con actores del ecosistema productivo y académico regional.
Esta herramienta no sólo permitirá mejorar la eficiencia operativa de los proyectos solares y reducir riesgos asociados al ensuciamiento por polvo o neblina costera, sino que también entregará insumos estratégicos para la futura producción de hidrógeno verde.
Nota original de: Universidad de Antofagasta
