Rectores de universidades estatales rechazan fallo del TER que vulnera su autonomía y piden respetar la jurisprudencia sobre la calidad de académico.
Las rectoras y rectores de las 18 universidades estatales de Chile, reunidos en el Consorcio de Universidades del Estado (CUECH), emitieron una declaración pública en defensa de la autonomía universitaria y la excelencia académica, frente a un reciente fallo del Tribunal Electoral Regional Metropolitano (TER) que busca anular la elección de la rectoría de la Universidad de Santiago (USACH).
En la declaración, las autoridades universitarias recalcan que la autonomía —consagrada en la Ley N°21.094— permite a las instituciones autogobernarse y definir legítimamente la composición de sus cuerpos académicos.
Ser académica o académico es un privilegio que se funda en la excelencia y el compromiso institucional. Nuestros estatutos creados en democracia definen con nitidez quiénes son reconocidos como académicos, sostienen.
El cuestionado fallo del TER desconoce una sentencia previa del Tribunal Calificador de Elecciones (TRICEL), que en 2019 estableció que los docentes contratados solo por horas no integran el cuerpo académico con derecho a voto. La elección de 2022 se realizó conforme a ese fallo, bajo el marco legal vigente, y su desconocimiento, afirman, vulnera la institucionalidad, la autonomía universitaria y expone a las autoridades a responsabilidades administrativas por actuar fuera del marco legal.
Rechazamos tajantemente, como sistema de universidades estatales, los intentos por vulnerar la autonomía universitaria por parte de entidades que actúan fuera del marco legal y que pretenden intervenir en la definición del carácter de académico en nuestras instituciones, que de forma soberana hemos definido en nuestros estatutos orgánicos.
Y agregan que la autonomía es clave para garantizar la libertad de pensamiento, la cátedra crítica, la generación de conocimiento y el desarrollo democrático del país.
Finalmente, desde el CUECH expresan su confianza en que el TRICEL revertirá el fallo del TER y reafirmará la jurisprudencia existente. “Seguiremos trabajando con firmeza por una educación pública de calidad, comprometida con el país, las regiones y las comunidades, y resguardando la autonomía como base de nuestro quehacer”, concluyen.
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Las 18 universidades estatales de Chile conformamos la red académica más extensa del país, con presencia de Arica a Magallanes. Nuestra misión se funda en el compromiso con la excelencia académica, la formación de capital humano avanzado, la generación de conocimiento y el desarrollo integral de las regiones y comunidades.
Nuestra trayectoria se basa en principios democráticos, pluralismo, libertad de pensamiento y vocación pública. En este marco, la autonomía universitaria, consagrada en el artículo 2º de la ley 21.094 de Universidades estatales, es un pilar esencial: nos permite autogobernarnos, decidir con independencia nuestras estructuras internas y definir quiénes integran legítimamente nuestros cuerpos académicos, siempre dentro del marco legal vigente.
Somos y seremos siempre los y las primeras en defender el principio de que ser académico en una universidad estatal requiere de un complejo proceso de incorporación, jerarquización y evaluación permanente, un vínculo formal durable, sostenido y regulado por nuestros estatutos democráticamente definidos. Impartir algunas horas de clases es muy importante, pero insuficiente para adquirir la calidad de académica o académico. Ser académica o académico es un privilegio que se funda en la excelencia y el compromiso institucional. Nuestros estatutos creados en democracia definen con nitidez quiénes son reconocidos como académicos.
Recientemente, un incompresible y grave fallo preliminar del Tribunal Electoral Regional Metropolitano (TER), se manifestó en favor de anular la elección democrática en la rectoría de la USACH, llevada a cabo en julio de 2022, porque a juicio de ellos el padrón de académicos con derecho a voto no incluía a los profesores que trabajan por algunas horas de clases.
Este fallo desconoce el dictamen previo del Tribunal Calificador de Elecciones (TRICEL) del 27 de agosto de 2019, respecto de la conformación del padrón electoral para la elección de rector o rectora de 2022 en dicha universidad, que decretó que el personal nombrado por horas de clases no era parte formal del cuerpo académico de la Universidad, por lo que determinó que no correspondía que votaran. Esto es muy importante ya que el fallo del TRICEL de 2019 se dictó bajo el mismo marco legal en el que se realizaron las elecciones de julio 2022, es decir, la Ley 21.094 de Universidades Estatales y el Decreto con Fuerza de Ley 149, Estatuto Orgánico de la USACH.
En consecuencia, la USACH no tenía ninguna posibilidad de confeccionar un padrón que no siguiera los lineamientos trazados por el fallo antes citado. Si lo hubiese hecho hubiera transgredido el fallo del TRICEL. Si la Junta Directiva y la Junta Electoral hubiesen ampliado el padrón electoral más allá de lo establecido, tal decisión sería ilegal y se podrían haber hecho valer sus responsabilidades administrativas y personales por una acción contraria al marco jurídico aplicable, a los pronunciamientos de los tribunales superiores de justicia y a los dictámenes de la Contraloría General de la República, todos vinculantes para la Universidad como institución estatal y para sus directivos como servidores públicos.
Rechazamos tajantemente, como sistema de universidades estatales, los intentos por vulnerar la autonomía universitaria por parte de entidades que actúan fuera del marco legal y que pretenden intervenir en la definición del carácter de académico en nuestras instituciones, que de forma soberana hemos definido en nuestros estatutos orgánicos.
La autonomía universitaria es fundamental porque garantiza la libertad de pensamiento y cátedra. Protege a la universidad de presiones políticas, ideológicas o comerciales. Permite a la universidad cumplir su rol esencial de crítica social, generadora de conocimiento y promotora de desarrollo democrático y pluralista.
Como rectoras y rectores de universidades estatales llamamos a respetar la autonomía universitaria y la excelencia académica como garantías de libertad de pensamiento, crítica social y desarrollo democrático. Confiamos en que el TRICEL ratificará su jurisprudencia anterior, revirtiendo el fallo del TER, resguardando la institucionalidad y el Estado de Derecho.
Seguiremos trabajando con firmeza por una educación pública de calidad, comprometida con el país, las regiones y las comunidades, y resguardando la autonomía como base de nuestro quehacer. Sin autonomía universitaria como pilar fundamental no podemos garantizar un debido desarrollo académico, científico y social del país.
