Tras once meses de cuidados en el Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre Hacienda Cauquenes, un ejemplar de este felino nativo fue liberado en la localidad de Los Maquis. El proceso fue desarrollado en conjunto por la Universidad de O’Higgins, el SAG y Codelco División El Teniente.
Un pequeño cachorro encontrado por un vecino de Malloa logró regresar a su entorno natural luego de completar un proceso de rehabilitación que se extendió por once meses. Se trata de una güiña (Leopardus guigna), uno de los felinos más pequeños del mundo, que llegó en noviembre de 2025 al Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre Hacienda Cauquenes, donde recibió atención veterinaria y cuidados para recuperar las condiciones necesarias para vivir en libertad.
La liberación se realizó en un sector precordillerano de Los Maquis, comuna de Malloa, como resultado del trabajo coordinado entre la Universidad de O’Higgins (UOH), el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y Codelco División El Teniente. El centro funciona en el marco del Convenio para la Conservación y Monitoreo de la Biodiversidad, suscrito entre la universidad y la empresa minera.
Simón Cox, médico veterinario y coordinador del convenio por parte de la UOH, explicó que el animal ingresó al recinto en estado de debilidad y a una edad muy temprana, por lo que el equipo debió hacerse cargo de su alimentación, crianza y recuperación hasta que estuviera preparado para volver a la vida silvestre.

Gato Güiña. Imagen de la Universidad de O’Higgins.
Un proceso de rehabilitación para recuperar su vida silvestre
El primer contacto con la güiña ocurrió cuando Víctor Pérez, vecino del sector Los Maquis, encontró al cachorro cerca de su vivienda. Al verlo solo y sin su madre, decidió buscar ayuda entre otros residentes de la zona, quienes finalmente se contactaron con el SAG. El servicio coordinó su traslado al centro de rehabilitación.
Durante su permanencia en Hacienda Cauquenes, el equipo procuró reducir al mínimo la interacción con personas para evitar que el animal se acostumbrara a su presencia. Francisco Fadel, encargado de la unidad de preliberación, explicó que esta medida era fundamental para que pudiera desarrollar sus comportamientos naturales y desenvolverse sin depender de los seres humanos. El experto detalló que incluso evitó generar un vínculo con el cachorro durante su alimentación y cuidado.
Era importante que, al volver a la vida silvestre, sintiera las voces humanas, corriera y se adentrara en su hábitat, tal como ocurrió al momento de su liberación.
El médico veterinario Simón Cox destacó que la reinserción fue el resultado de la colaboración entre profesionales de distintas áreas e instituciones, bajo las orientaciones del SAG y con el objetivo de resguardar al animal.
Culminó un trabajo colaborativo entre la Universidad de O’Higgins, Codelco y equipos multidisciplinarios de distintas universidades, bajo las directrices del SAG, y en el marco de una labor mancomunada siempre en resguardo de la naturaleza de esta güiña, animal de alto valor biológico para la fauna silvestre chilena.
Por su parte, Manuel Bernales, director regional subrogante del SAG, valoró la coordinación entre los equipos que participaron en el traslado, la supervisión de la recuperación y el retorno del animal a su ambiente natural.

Gato Güiña. Imagen de la Universidad de O’Higgins.
La güiña y su importancia para los ecosistemas
La güiña es el felino más pequeño de Sudamérica y alcanza un peso de poco más de dos kilogramos. Su distribución se concentra en determinadas zonas cordilleranas de Chile y Argentina, donde habita principalmente en ambientes boscosos y pasa buena parte del tiempo entre los árboles. Es una especie solitaria y cumple un rol en el equilibrio de los ecosistemas naturales.
En la macrozona central, incluida la Región de O’Higgins, está clasificada como Vulnerable (VU) de acuerdo con el Reglamento de Clasificación de Especies del Ministerio del Medio Ambiente. Esta categoría refleja las amenazas que enfrenta la especie y la importancia de desarrollar acciones orientadas a su protección.
La reinserción del ejemplar en Malloa representa el cierre de un proceso de recuperación que involucró a equipos veterinarios, especialistas y organismos públicos, además de la colaboración de la comunidad que permitió activar el rescate. El trabajo forma parte de las acciones de conservación y monitoreo de biodiversidad impulsadas por la UOH y Codelco División El Teniente en la Región de O’Higgins.

