Profesionales de la salud analizaron estrategias para favorecer la lactancia y destacaron el rol de los equipos médicos, las familias y las redes comunitarias.
La lactancia materna no depende únicamente de la decisión o voluntad de una madre. El entorno familiar, las condiciones hospitalarias, los equipos de salud y las redes comunitarias pueden ser determinantes para iniciar y mantener este proceso.
Esta fue una de las principales conclusiones de la jornada “Lactancia materna: estrategias de apoyo para un inicio sostenible”, organizada por la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la Universidad de Valparaíso. La actividad reunió a más de un centenar de docentes, estudiantes y profesionales de la salud y contó con el patrocinio de la Sociedad Chilena de Pediatría.
Durante el encuentro se abordaron distintas estrategias para fortalecer la lactancia, especialmente en contextos de mayor complejidad, como las unidades de cuidados intensivos neonatales.
La matrona, profesora de la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la UV y cofundadora de la corporación Lacta Planet, Guicelle Aravena, planteó que los mejores resultados no se explican por características particulares de las madres, sino por la existencia de sistemas de apoyo capaces de sostener el proceso. A partir de una revisión de evidencia que incluyó a más de 20 mil prematuros, destacó la importancia de proteger la producción de leche durante las primeras horas, favorecer el contacto piel con piel y unificar los protocolos de los equipos de salud.
Para implementar estos cambios, se sugieren tres prioridades estratégicas: proteger la producción de leche en las primeras seis horas, favorecer el contacto piel con piel y unificar los protocolos del equipo. En última instancia, la transformación hacia la excelencia en lactancia comienza con un cambio profundo en la cultura de la unidad de salud, y reconociendo que el éxito no se origina exclusivamente en el pecho materno, sino en la estructura que lo sostiene, aseguró.
Un alimento que también protege
La nutricionista y docente de la Escuela de Nutrición y Dietética UV, Pamela Estay abordó el valor de la leche humana durante la primera infancia. La especialista explicó que se trata de un alimento vivo y complejo, capaz de adaptarse a las necesidades del lactante y que contiene nutrientes y diversos compuestos bioactivos relacionados con el desarrollo y el fortalecimiento del sistema inmune.
Gracias a esta composición única, los recién nacidos que son alimentados con leche materna alcanzan un patrón de crecimiento óptimo, el cual se asocia con niveles más bajos de insulina circulante y mejores indicadores de crecimiento, en comparación con los niños alimentados de otras formas, advirtió.
La jornada también puso énfasis en la importancia de las redes de apoyo. Representantes de la Subcomisión de la Comunidad Organizada en torno a la Lactancia Materna de la Seremi de Salud de Valparaíso señalaron que la continuidad de la lactancia requiere entornos protectores y políticas de conciliación, además del acompañamiento de las familias y las comunidades.
Entre las herramientas destacadas estuvieron los grupos de apoyo, que permiten reducir el aislamiento, compartir experiencias y acompañar a las familias frente a las dificultades que pueden surgir durante el proceso.
El desafío en neonatología
La pediatra neonatóloga Macarena Jordán, jefa médica del Servicio de Neonatología del Hospital Biprovincial Quillota Petorca y directora de la Sociedad Chilena de Pediatría, filial Valparaíso, destacó estrategias como el Método de la Madre Canguro, la inmunoterapia oral con calostro y la alimentación guiada por las señales de estabilidad del recién nacido. También relevó la necesidad de avanzar hacia un modelo de atención que reduzca la separación entre madre e hijo y unifique los criterios de los equipos de salud.
Desde una mirada interdisciplinaria, profesionales de fonoaudiología y neonatología abordaron además las dificultades que pueden presentarse durante la alimentación de recién nacidos prematuros.
Las distintas exposiciones coincidieron en que la lactancia comienza antes de la primera toma y que su sostenibilidad requiere educación continua, participación activa de las familias y coordinación entre los distintos profesionales e instituciones involucradas.
La actividad fue organizada por el Departamento de Salud Fetal y Neonatal de la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la Universidad de Valparaíso, como parte de las actividades conmemorativas del Mes de la Matronería en Chile.
Nota de Universidad de Valparaíso.
Texto original de Gonzalo Battocchio / Fotos: Denis Isla
