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22 estudiantes de Ingeniería Comercial ULS fueron capacitados por la Comisión para el Mercado Financiero para impartir talleres gratuitos de educación financiera, una iniciativa que busca fortalecer la prevención de fraudes y acercar conocimientos prácticos a personas mayores de la Región de Coquimbo.

Los fraudes bancarios y las estafas telefónicas se han convertido en una preocupación creciente para las personas mayores. Frente a este escenario, estudiantes de Ingeniería Comercial de la Universidad de La Serena comenzaron a desarrollar talleres de educación financiera orientados a entregar herramientas para reconocer situaciones de riesgo y actuar de manera segura frente a posibles delitos.

La iniciativa forma parte del Programa de Formación de Monitores en Alfabetización Financiera de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), que seleccionó a la Universidad de La Serena como una de las tres instituciones de educación superior del país que participan en este plan piloto. Gracias a esta alianza, veintidos estudiantes fueron preparados como monitores para llevar estos contenidos a distintos espacios comunitarios de la Región de Coquimbo.

Educación financiera para prevenir fraudes

El primer taller se realizó en el Estadio La Portada, en coordinación con la Oficina del Adulto Mayor y el Departamento de Fomento Productivo de la Municipalidad de La Serena. Durante la jornada, las y los participantes aprendieron a reconocer intentos de fraude, proteger su información bancaria y conocer el procedimiento que deben seguir en caso de sufrir una estafa.

La académica de Ingeniería Comercial de la Universidad de La Serena y encargada del proyecto, Lorena Parada, explicó que la iniciativa surge a raíz de los cambios que la CMF está implementando en los mecanismos de autenticación para las transacciones financieras, los que incorporan nuevas exigencias tecnológicas que pueden representar mayores dificultades para las personas mayores.

Este programa de prevención de fraudes nace porque la CMF está modificando la autentificación en las transacciones financieras e incorporando más exigencias. Eso lleva consigo más tecnología y para los adultos mayores, es un poco más complejo.

Los talleres se centran principalmente en la prevención. Según explicó Parada, muchas estafas buscan generar una reacción inmediata apelando a la urgencia o a las emociones de las víctimas.

«Tratamos de enseñarles a identificar que normalmente un estafador actúa evocando temas emocionales y de urgencia. Los llaman diciendo que son del banco o que a un familiar le ocurrió algo para obtener información», señaló.

Imagen de Universidad de La Serena

Una iniciativa que continúa

La participación de los estudiantes es voluntaria y se desarrolla fuera de sus actividades académicas por lo que los 22 monitores conversan sus horarios con la académica a cargo del proyecto y coordinan los talleres junto a distintas instituciones públicas y organizaciones sociales de la Región de Coquimbo.

Tienen un calendario para el segundo semestre con talleres itinerantes no sólo para adultos mayores sino que esperan extenderse a trabajar en jornadas junto a SernamEG, los Centros de Negocios de Sercotec, la Municipalidad de Coquimbo y programas de Corfo en las localidades de Los Choros y Punta de Choros. Parada indicó que la universidad mantiene abierta la posibilidad de sumar nuevos centros de personas mayores u otros interesados de la región en participar de los talleres.

¿Qué hacer para evitar un fraude?

Durante las capacitaciones, los monitores entregan una serie de recomendaciones para disminuir el riesgo de ser víctima de estafas financieras. Entre ellas destacan:

  • No compartir claves bancarias ni códigos de verificación.
  • Evitar abrir enlaces recibidos por mensajes de texto, WhatsApp o correos electrónicos.
  • Ingresar siempre a la página oficial de la institución financiera y no acceder desde enlaces externos.
  • Cambiar periódicamente las contraseñas de los productos bancarios.
  • Desconfiar de llamadas que generen sensación de urgencia o soliciten información personal.

En caso de sufrir un fraude, la académica explicó que lo primero es comunicarse con la CMF llamando al 1212 para recibir orientación. Posteriormente, se debe informar a la institución financiera afectada mediante una declaración simple y realizar la denuncia en Carabineros, PDI o Fiscalía, recomendando esta última por la rapidez del trámite. Además, recordó que la declaración debe presentarse dentro de los 30 días establecidos por la normativa para que el reclamo continúe su curso.